
José “Pollo” Sifontes
Me conformo con verte, aunque sea un instante
Me conformo con mirarte un momento nada más
para llevarme lejos el matiz y el contraste
que dan tus ojos bellos junto a la inmensidad (bis)
que dan tus ojos bellos junto a la inmensidad
Me conformo con verte, aunque sea un instante
Me conformo con mirarte un momento nada más
para llevarme lejos el matiz y el contraste
que dan tus ojos bellos junto a la inmensidad
Y aunque me digas que no me quieres,
dulcemente vivirás en mí
como cantío de inquietas aves,
como el rocío de una nube gris
y aunque mi vida se torne errante,
te juro que anhelante esperaré por ti
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JUNIO
Anhelante
José “Pollo” Sifontes
Existen canciones que dejan de pertenecer a su autor para convertirse en el pulso emocional de un país. Tal es el caso de Anhelante, el vals compuesto en 1975 por José “Pollo” Sifontes, una pieza que personifica la esperanza inquebrantable y la fidelidad de quien ama en silencio.
La historia de esta canción comenzó en el trayecto de la carretera entre Ciudad Bolívar y Caracas. Allí, el joven Sifontes —músico autodidacta criado en el estado Bolívar— dejó que la nostalgia fluyera inspirada por quien entonces era su musa y hoy, tras décadas, sigue siendo su esposa: la cantante Raquel Castaños. Casi de inmediato, su hermosa letra y la estructura melódica de este vals resultó tan rica que pronto atrajo la atención de los más grandes intérpretes.
Su popularización definitiva ocurrió gracias a la voz inigualable de Gualberto Ibarreto, cuya versión de 1976 es hoy un referente consagrado. Sin embargo, su salto a la inmortalidad internacional llegó a través de la televisión. Al ser seleccionada como tema principal de las telenovelas Natalia de 8 a 9 y años después Corazón Esmeralda, la canción se coló en los hogares de América Latina, España e Italia, rompiendo fronteras y etiquetas.
Simbólicamente, Anhelante es el canto de la resignación amorosa y la devoción. Su letra utiliza imágenes poéticas de la naturaleza como el "rocío de una nube gris" para describir la permanencia de un recuerdo que no se rinde ante la indiferencia.
A lo largo de cinco décadas, la pieza ha sido interpretada en una asombrosa variedad de formatos y ritmos. Hasta el momento, se cuentan más de cien versiones de Anhelante, entre Venezuela y otros países. Recordamos, entre otras, la versión de Ilan Chester, Oscar D´León, Humberto Tito Gómez, Plácido Domingo, el trío italiano Il Volo y la flauta de Huáscar Barradas. También se interpreta en versiones corales, ensambles instrumentales y orquestas de cámara.
Hoy, el "Pollo" Sifontes ve cómo su obra musical sigue viva, vibrando en nuevas voces y en ritmos como el bolero, la salsa, la balada, el jazz, el bossa nova, recordándonos con su canción que hay amores que esperan eternamente anhelantes y luego logran compartir algo más que un instante.
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